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Lesiones Agudas de la Médula Espinal

Lesión aguda de la médula espinal

¿Qué es una lesión aguda de la médula espinal?

Ilustración de la médula espinal
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La médula espinal es un atado de nervios que transporta los mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo.

La lesión aguda de la médula espinal (SCI por sus siglas en inglés) se debe a una lesión traumática que tiene como resultado una magulladura (también llamada contusión), un desgarro parcial o un desgarro total (llamado sección transversal) en la médula espinal. La SCI es una causa común de incapacidad permanente y muerte en niños y adultos.

Cerca de 11 000 personas al año tienen una lesión de la médula espinal. De acuerdo con la Red de Información sobre Lesiones de la Médula Espinal (Spinal Cord Injury Information Network), alrededor de 200 000 personas en los EE. UU. tienen una lesión de la médula espinal. Más de la mitad de todas las SCI le suceden a jóvenes que tienen entre 16 y 30 años. La mayoría de las víctimas de SCI son hombres.

¿Qué es una lesión aguda de la médula espinal?

Existen muchas causas de SCI. Las lesiones más comunes ocurren cuando se dobla o se comprime la zona de la columna vertebral o del cuello, como en los ejemplos siguientes:

  • Lesiones durante el parto, que típicamente afecta la zona de la médula espinal y del cuello

  • Caídas

  • Accidentes de tránsito (automóviles, motocicletas o el choque a un peatón)

  • Lesiones deportivas

  • Accidentes de buceo

  • Accidentes en trampolín

  • Violencia (heridas de disparo o puñalada)

  • Infecciones que forman un absceso en la médula espinal

¿Cuáles son los síntomas de una lesión aguda de la médula espinal?

Ilustración de lesiones agudas de la médula espinal que pueden resultar en una tetraplejia o en una paraplejia
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Luego de un acontecimiento traumático, una persona puede tener grados variados de síntomas que se asocian con la gravedad y la ubicación de la SCI. La ubicación de la lesión en la médula espinal va a determinar la gravedad de la lesión. Por ejemplo, una lesión que daña la columna cervical (en la zona del cuello) puede causar pérdida de la función o de la fuerza muscular en las cuatro extremidades (brazos y piernas). A esto se lo conoce como tetraplejia. Una lesión de este tipo suele necesitar asistencia respiratoria mecánica, a través de un respirador artificial, ya que los músculos del tórax también pueden debilitarse. Una lesión de la parte inferior de la médula espinal que causa parálisis y pérdida del funcionamiento de las piernas y de la parte inferior del cuerpo se llama paraplejia.

El grado del daño a la médula espinal determina si la lesión es completa o incompleta. Una lesión completa significa que no hay movimiento o sensibilidad por debajo del nivel de la lesión. Una lesión incompleta significa que hay cierto grado de sensibilidad o movimiento por debajo del nivel de la lesión.

Al principio luego de una lesión de la médula espinal, el paciente puede tener una sección medular, que causa pérdida o disminución de la sensibilidad, del movimiento muscular y de los reflejos. Al reducirse la hinchazón, pueden aparecer otros síntomas según la ubicación de la lesión. Por lo general, cuanto más arriba es la lesión en la médula espinal, más graves son los síntomas. Por ejemplo, una lesión en el cuello, en la C1 o C2 —la primera y segunda vértebra de la columna vertebral— y especialmente, en las vértebras cervicales del medio —C3, C4 y C5— afecta los músculos respiratorios y la capacidad para respirar. Una lesión inferior, en las vértebras lumbares, puede afectar el control de los nervios y músculos de la vejiga, el intestino grueso y las piernas.

Los siguientes son los síntomas más comunes de lesiones agudas de la médula espinal. Sin embargo, cada persona puede presentar síntomas diferentes. Los síntomas pueden ser:

  • Debilidad muscular

  • Pérdida de movimiento voluntario de los músculos en el tórax, los brazos y las piernas

  • Problemas respiratorios

  • Pérdida de sensibilidad en el tórax, los brazos y las piernas

  • Pérdida de la actividad del intestino grueso y la vejiga

Los síntomas de SCI se pueden asemejar a otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte el diagnóstico con su médico.

¿Cómo se diagnostican las lesiones agudas de la médula espinal?

El alcance total de la SCI puede no saberse por completo inmediatamente después de la lesión, pero puede ponerse de manifiesto a través de un examen médico completo y una prueba diagnóstica. La SCI aguda es una emergencia médica. Cada vez que haya sospecha de lesión de la médula espinal es absolutamente necesaria la atención médica de emergencia. El diagnóstico de la SCI se hace mediante un examen físico y pruebas diagnósticas. Durante el examen, el médico obtiene una historia clínica completa y pregunta acerca del momento en el que ocurrió la lesión. Un traumatismo en la médula espinal puede causar problemas neurológicos y necesitar un seguimiento médico más a fondo. De vez en cuando, la intervención quirúrgica es necesaria para estabilizar la médula espinal luego de la SCI aguda.

Las pruebas diagnósticas pueden ser:

  • Análisis de sangre

  • Radiografías. Es una técnica de diagnóstico que usa rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos, los huesos y los órganos internos en una película.

  • Tomografía axial computarizada (CT o CAT por sus siglas en inglés). Es una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de radiografía e informática para producir imágenes horizontales o axiales del cuerpo, generalmente llamadas cortes. Una CAT muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluso huesos, músculos, grasa y órganos. Las CAT son más detalladas que las radiografías generales.

  • Imagen por resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés). Es una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras dentro del cuerpo.

Tratamiento de una lesión aguda de la médula espinal

El tratamiento específico para la lesión aguda de la médula espinal será definido por el médico, basado en:

  • La edad, el estado de salud general y la historia clínica

  • El grado de la SCI

  • Tipo de SCI

  • La tolerancia a medicamentos, terapias o procedimientos específicos

  • Expectativas acerca de la evolución de la SCI

  • La opinión o preferencia del enfermo

Una SCI requiere atención médica de emergencia en el lugar del accidente o de la lesión. Esto se logra inmovilizando las zonas de la cabeza y el cuello para evitar que el paciente se mueva. Esto puede ser muy difícil, ya que la víctima y/o los transeúntes pueden estar asustados después de un acontecimiento traumático.

Actualmente, no existe forma de reparar una médula espinal dañada o magullada, aunque los investigadores están buscando los medios para estimular la regeneración de la médula espinal. La gravedad de la SCI y la ubicación determinan si la SCI es leve, grave o mortal.

La intervención quirúrgica, a veces, es necesaria para analizar la médula dañada, estabilizar la columna vertebral fracturada, descomprimir (o liberar) la presión de la zona lesionada, y para tratar cualquier otra lesión que pueda ser resultado del accidente. El tratamiento es individualizado, y depende del grado de la afección y de la presencia de otras lesiones.

El tratamiento puede incluir:

  • La observación y el tratamiento médico en la unidad de cuidados intensivos (ICU por sus siglas en inglés)

  • Los medicamentos, tales como los corticosteroides, que ayudan a reducir la hinchazón de la médula espinal)

  • Un respirador artificial mecánico, una máquina de respiración para ayudar a respirar al paciente

  • Sonda vesical. Es un tubo situado en la vejiga que ayuda a drenar la orina en la bolsa de recolección.

  • La sonda de alimentación (situada a través del orificio nasal hasta el estómago, o directamente a través del abdomen al estómago, para dar alimentos y calorías extras)

La recuperación de una SCI requiere hospitalización y rehabilitación a largo plazo. Un equipo interdisciplinar de médicos, enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y del habla, y otros especialistas le dan tratamiento médico al paciente para controlar el dolor, la actividad cardíaca, la presión arterial, la temperatura corporal, el estado nutricional, la actividad de la vejiga y del intestino grueso, e intentar controlar el temblor muscular involuntario (espasticidad). La rehabilitación se enfoca en prevenir el deterioro muscular progresivo y las contracturas, y trabaja para volver a capacitar al paciente para el uso de otros músculos que ayudan en la movilidad y el movimiento. Algunas de las complicaciones crónicas importantes de una SCI son las úlceras de decúbito ("escaras de decúbito") y neumonía.

Consideraciones para toda la vida de una persona con una SCI

Un acontecimiento traumático que deriva en una SCI es devastador para la persona y la familia. El equipo médico educa a la familia luego de la hospitalización y la rehabilitación acerca de cómo cuidar mejor a la persona en el hogar y resume los problemas médicos específicos que requieren atención médica inmediata por parte del médico del paciente.

La persona discapacitada precisa centrarse en maximizar sus capacidades en el hogar y en la comunidad. El apoyo positivo lo va a animar a reforzar la autoestima y promover su independencia.

Una persona con una SCI necesita exámenes médicos y pruebas de diagnóstico frecuentes luego de la hospitalización y la rehabilitación para controlar el progreso.

 
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